¿Qué es la acalasia?
La acalasia es un trastorno poco frecuente del esófago que dificulta el paso de los alimentos y líquidos hacia el estómago. Se produce cuando el esófago pierde parte de su capacidad para impulsar los alimentos y el esfínter esofágico inferior, una estructura muscular situada en la unión con el estómago, no se relaja adecuadamente al tragar.
Como consecuencia, los alimentos pueden acumularse en el esófago y provocar dificultad para tragar, regurgitación, dolor en el pecho y pérdida de peso. Si no se trata, la enfermedad puede afectar de manera importante la alimentación, la nutrición y la calidad de vida.
Aunque no existe un tratamiento que restablezca por completo la función normal del esófago, existen procedimientos que permiten reducir la obstrucción funcional y facilitar el paso de los alimentos hacia el estómago.
¿Cuándo se recomienda el tratamiento quirúrgico?
El tratamiento se considera en pacientes con acalasia confirmada que presentan síntomas que afectan su alimentación o su calidad de vida.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
- Dificultad para tragar: sensación de que los alimentos sólidos o líquidos quedan retenidos en el pecho.
- Regurgitación: retorno de alimentos o saliva hacia la boca, especialmente al acostarse.
- Dolor torácico: molestias o presión en el pecho relacionadas con la alteración del movimiento esofágico.
- Pérdida de peso: dificultad para mantener una alimentación suficiente.
- Tos nocturna o episodios de aspiración: cuando el contenido retenido en el esófago pasa hacia las vías respiratorias.
La elección del tratamiento depende del tipo de acalasia, la intensidad de los síntomas, la anatomía del esófago, los antecedentes médicos y las preferencias del paciente.
¿En qué consiste la cirugía para la acalasia?
El objetivo del tratamiento es disminuir la resistencia que ofrece el esfínter esofágico inferior al paso de los alimentos. Para conseguirlo, se realizan procedimientos que cortan las fibras musculares responsables de la obstrucción funcional, sin retirar el esófago.
Las principales opciones son la miotomía de Heller, que se realiza habitualmente por vía laparoscópica, y la miotomía endoscópica peroral (POEM).
Ambas buscan facilitar el vaciamiento del esófago y mejorar la capacidad para tragar. La elección se realiza de manera individualizada tras confirmar el diagnóstico y evaluar las características de la enfermedad.
¿Cómo se realiza la miotomía de Heller?
La miotomía de Heller es un procedimiento quirúrgico que consiste en realizar una incisión controlada en las fibras musculares del esófago distal y del esfínter esofágico inferior para reducir la presión y facilitar el paso de los alimentos hacia el estómago.
Abordaje laparoscópico
Es una de las técnicas quirúrgicas de referencia para tratar la acalasia. Se realiza mediante pequeñas incisiones abdominales, a través de las cuales se introducen una cámara e instrumentos quirúrgicos especializados.
Durante la intervención, el cirujano divide las fibras musculares responsables de la obstrucción funcional. Habitualmente, el procedimiento se acompaña de una fundoplicatura parcial antirreflujo, como la de Dor o Toupet, para reducir el riesgo de que el contenido gástrico regrese hacia el esófago.
La fundoplicatura debe adaptarse a las características del paciente y al procedimiento realizado, ya que una envoltura demasiado ajustada podría dificultar nuevamente el paso de los alimentos.
Entre las ventajas de la miotomía laparoscópica se encuentran las incisiones pequeñas, la posibilidad de asociar una técnica antirreflujo y una recuperación generalmente más rápida que con la cirugía abierta.
¿Qué es la miotomía endoscópica peroral (POEM)?
La POEM, por sus siglas en inglés (Peroral Endoscopic Myotomy), es una técnica mínimamente invasiva que permite tratar la acalasia a través de la boca, sin realizar incisiones externas en el abdomen.
Durante el procedimiento, el especialista introduce un endoscopio flexible por la boca hasta el esófago. A través de una pequeña abertura en su revestimiento, accede a la capa muscular y realiza una miotomía que reduce la resistencia del esfínter esofágico inferior.
¿Cuáles son sus ventajas?
- No requiere incisiones externas.
- Permite realizar una miotomía de extensión adaptada al patrón de afectación esofágica.
- Puede ser especialmente útil en determinados pacientes con acalasia tipo III, en la que existen contracciones esofágicas anormales.
- Ofrece una alternativa eficaz a la cirugía laparoscópica en pacientes seleccionados.
Una diferencia importante es que la POEM no incluye habitualmente una fundoplicatura antirreflujo. Por esta razón, el reflujo gastroesofágico puede aparecer después del procedimiento y requerir seguimiento, estudios adicionales o tratamiento médico.
La disponibilidad de esta técnica depende de la experiencia del equipo y de los recursos del centro donde se realiza.
¿Cuál es la diferencia entre la miotomía de Heller y la POEM?
Ambos procedimientos buscan aliviar la obstrucción funcional del esfínter esofágico inferior, pero se realizan mediante abordajes diferentes.
Miotomía de Heller con fundoplicatura
- Se realiza mediante cirugía laparoscópica.
- Permite asociar una fundoplicatura parcial para reducir el riesgo de reflujo.
- Puede ser especialmente apropiada cuando también es necesario tratar una hernia hiatal u otras alteraciones anatómicas.
Miotomía endoscópica peroral (POEM)
- Se realiza por vía endoscópica a través de la boca.
- No requiere incisiones abdominales.
- Permite adaptar la longitud de la miotomía a determinadas variantes de la acalasia.
- Presenta un riesgo relevante de reflujo posterior, por lo que requiere seguimiento específico.
La elección entre ambas opciones debe considerar el subtipo de acalasia, los antecedentes del paciente, los estudios diagnósticos, los riesgos y la experiencia del equipo tratante. No existe una única técnica adecuada para todos los casos.
¿Qué beneficios se pueden esperar?
El tratamiento puede ayudar a:
- Facilitar el paso de alimentos y líquidos hacia el estómago.
- Reducir la dificultad para tragar.
- Disminuir la regurgitación relacionada con la retención de alimentos en el esófago.
- Mejorar la tolerancia a la alimentación y favorecer la recuperación nutricional.
- Mejorar la calidad de vida y reducir algunas molestias torácicas relacionadas con la enfermedad.
Los resultados varían entre pacientes. Debido a que la acalasia afecta la función muscular y el movimiento del esófago, algunas personas pueden continuar presentando síntomas o necesitar tratamientos adicionales con el tiempo.
¿Cuáles son los riesgos y posibles complicaciones?
Como cualquier procedimiento, la miotomía de Heller y la POEM tienen riesgos que deben discutirse antes del tratamiento.
Entre las posibles complicaciones se encuentran:
- Sangrado o infección.
- Lesión o perforación del esófago o del estómago.
- Fuga en la zona tratada, en determinados casos.
- Reflujo gastroesofágico después del procedimiento.
- Persistencia o reaparición de la dificultad para tragar.
- Necesidad de nuevos estudios o tratamientos adicionales.
- Complicaciones relacionadas con la anestesia.
Después de la POEM, el reflujo puede ser especialmente relevante porque no suele asociarse una fundoplicatura durante el mismo procedimiento. Tras una miotomía de Heller, la fundoplicatura parcial busca reducir este riesgo, aunque no lo elimina por completo.
La probabilidad de complicaciones depende de las características del paciente, el tipo de procedimiento y la experiencia del equipo especializado.
¿Cómo es la recuperación?
La recuperación depende de la técnica utilizada y de la evolución de cada paciente. Después de la intervención, el equipo médico indicará cuándo iniciar la ingesta de líquidos y cómo avanzar gradualmente hacia una alimentación de mayor consistencia.
Durante las primeras semanas puede ser necesario seguir una dieta líquida o blanda, comer porciones pequeñas y masticar cuidadosamente. Estas medidas ayudan a facilitar el tránsito de los alimentos mientras el esófago se adapta al tratamiento.
Para favorecer una recuperación adecuada, se recomienda:
- Seguir estrictamente las indicaciones de alimentación del equipo médico.
- Comer despacio y en cantidades pequeñas.
- Mantener una hidratación adecuada según las instrucciones recibidas.
- Permanecer erguido después de comer y seguir las recomendaciones para prevenir el reflujo.
- Retomar progresivamente las actividades cotidianas.
- Asistir a las consultas de seguimiento para evaluar la evolución de los síntomas y la alimentación.
La reincorporación al trabajo y al ejercicio dependerá de la técnica utilizada, la evolución clínica y las recomendaciones del cirujano.
¿Cuándo debe consultar después del procedimiento?
Debe buscar atención médica urgente si presenta dolor intenso o creciente en el pecho o abdomen, fiebre, dificultad respiratoria, vómitos persistentes, incapacidad para tragar líquidos o signos de sangrado.
También debe contactar con su equipo médico si la dificultad para tragar empeora, si pierde peso de forma involuntaria o si reaparecen los síntomas después de una mejoría inicial.
Preguntas frecuentes
¿La cirugía cura definitivamente la acalasia?
El tratamiento busca aliviar la obstrucción funcional y mejorar el paso de los alimentos, pero no restaura completamente el movimiento normal del esófago. Algunos pacientes pueden presentar síntomas persistentes o recurrentes y necesitar seguimiento o tratamientos adicionales.
¿Cuál es la diferencia entre la acalasia y el reflujo gastroesofágico?
En la acalasia, el esfínter esofágico inferior no se relaja adecuadamente y dificulta el paso de los alimentos hacia el estómago. En el reflujo gastroesofágico, el contenido del estómago regresa hacia el esófago. Aunque son trastornos diferentes, el reflujo puede aparecer después del tratamiento de la acalasia.
¿La POEM es mejor que la miotomía de Heller?
Ambas son opciones eficaces. La elección depende del tipo de acalasia, los antecedentes médicos, la anatomía y los riesgos individuales